1. El método de la Gran Luz

Tercera parte: Métodos de práctica y realización

  1. Primer paso: iluminar la mente y ver la propia naturaleza. Siéntate en postura de loto (lo mejor es el loto completo; también valen el medio loto o las piernas cruzadas sin más), con las manos colocadas con naturalidad sobre las rodillas y las palmas hacia arriba. Visualiza que, justo debajo de tu asiento, hay otro tú (como si estuvieras sentado sobre un espejo), solo que ese otro está sentado cabeza abajo; visualiza con claridad este estado.
  1. Tras haber visualizado el estado del primer paso, visualiza que tus pensamientos entran de pronto en la mente de la persona de abajo; tu cuerpo físico real se convierte en una apariencia ilusoria que ha sido visualizada, y el que observa y lo observado intercambian sus posiciones.
  1. Si el segundo paso se realiza con éxito, en un instante el que observa y lo observado se funden en uno solo, y ya no hay observado ni observador.

El punto de partida de esta práctica es precisamente visualizarse a uno mismo sentado cabeza abajo, una postura muy parecida a la que el ser humano adopta en el vientre materno; es de gran ayuda para la transformación fisiológica y puede prevenir el fenómeno de pérdida seminal que algunos hombres sufren durante la práctica.

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